
Era un romance complicado, él era un muchacho del campo, ella venía de la ciudad, ella tenía al mundo a sus pies, mientras él luchaba por tener al menos varias oportunidades.
En algunas cosas no coincidían, de hecho rara vez se ponían de acuerdo en algo. Se la pasaban discutiendo & peleando todo el tiempo, pero enseguida se amaban como si nada hubiera pasado.
Y a pesar de sus grandes diferencias, tenían en común algo muy importante, estaban locamente enamorados.
Los romances de amor siempre acaban por alguna circunstancia, pero después de todo ellos tenían algo en común, eran estrellas fugaces, un espectacular brillo ilumina el universo, una mirada efímera la eternidad y desaparece en un segundo.
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